Protocolo de Vacunación

Cão

Estos nuestros amigos cuando nacen deben hacerlo en las primeras horas el calostro, una especie de leche, muy rico en anticuerpos producidos por la madre, que les va a otorgar protección hasta cerca de las 4 semanas de edad. Altura a partir de la cual se van quedando poco a poco más sensibles a las enfermedades. Se aconseja primovacinação con una vacuna monovalente contra la parvovirosis pronto a las 6 semanas, de manera de reducir esa susceptibilidad.

La Parvovirosis, como muchos ya sabrán, es una gastro-enteritis hemorrágica severa, que conduce a la muerte en un alto porcentaje de perros, y por desgracia, es una enfermedad bastante frecuente, especialmente en el clima caliente.

Después de la primera vacuna, se recomienda un refuerzo contra la Parvovirosis y una primovacinação contra el Moquillo, Leptospirosis y Hepatitis, que debe ser dada antes de las 8 semanas de edad. Esta vacunación se repite de nuevo al cabo de 4 semanas.

Por esta altura, se encuentra a faltar sólo la administración de la vacuna contra la rabia, la cual a pesar de ser obligatoria a partir de los 6 meses de edad, se suele administrar alrededor de las 16 semanas, acabando así el esquema de vacunación inicial. De ahí en adelante se repetirá anualmente. En determinadas situaciones deben administrarse vacunas contra la tos de la perrera y la fiebre por garrapatas, dependiendo del estilo de vida del animal y de sus desplazamientos.

Gato

Estos deben hacer su primovacinação
alrededor de las 8 semanas de edad, en contra de la Panleucopénia, Caliciavirus, Herpesvirus y, en su caso, contra la Clamidia. Cualquiera de estas enfermedades, se caracteriza por causar problemas respiratorios y gastrointestinales (en el caso de la Panleucopénia) que pueden ser de gran gravedad, llevando incluso a la muerte del animal. El refuerzo debe ser dado pasadas 4 semanas y después cada año.

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En el caso de la vacuna de la Leucosis se considera que no debe ser administrada a cualquier gato. Sólo se justifica la vacunación de los gatos con acceso a la calle que estén en contacto con otros gatos infectados, o que por cualquier otro motivo presenten un alto riesgo de contraer la enfermedad.

La razón de esta selección tiene que ver con el hecho de haber algún riesgo (menor en las vacunas más recientes) a largo plazo poder desarrollar el sarcoma de vacunación en el sitio de la inyección. Que consiste en una masa tumoral que se desarrolla en el lugar donde se administra la vacuna. Como tal, tendrá que hacerse una evaluación del riesgo/beneficio de la vacunación en cada gato de forma individual.

Si es un gato, que no tiene la mínima posibilidad de contacto con otros gatos, o simplemente contacta con los gatos demostrado que son seronegativos para la Leucosis se considera innecesaria esta vacunación, si por el contrario, es un animal que tiene acceso a la calle, aunque limitado, donde corre el riesgo de ponerse en contacto con otros gatos, en particular, los animales errantes, de ahí que se justifica a vacunar contra la Leucosis, una vez que el riesgo de contraer la enfermedad y muy superior a la probabilidad de que aparezca un tumor relacionado con la vacunación.

Por esta razón te aconsejo siempre a evaluar en conjunto con el veterinario asistente de la necesidad o no de esta misma vacuna.