Animales Híbridos: Lo Que Son, la Fertilidad y la Evolución

Burro | original de la Imagen: Wikimedia Commons

Cuando dos animales diferentes que se cruzan y de ese cruce se desprende de un nuevo animal, el proceso se llama hibridación y el nuevo ser es un animal híbrido. Se produce hibridación en la mayoría de los seres vivos y, aunque las más frecuentes son las plantas, en este artículo vamos a abordar este proceso en los animales.

Uno de los animales híbridos más populares es la mula, resultante del cruce entre un burro y una yegua. Como este, hay muchos más ejemplos. A pesar de la hibridación no ser un proceso común, también no es tan raro como antiguamente se pensaba.

La propia fertilidad de los animales híbridos es posible, poniendo de parte de la idea generalizada de que los híbridos son todos estériles.

Animales híbridos fértiles

La fertilidad de un animal híbrido es determinada por sus cromosomas. Una aproximación muy superficial, los cromosomas son enormes secuencias de ADN, organizadas en una estructura física estable dentro de la célula. Los genes contenidos en cada cromosoma contiene las instrucciones del organismo, y que en su conjunto son como el “el libro de la vida”.

El número de cromosomas es variable: el ser humano tiene 46, el mosquito tiene 3, el gato doméstico 38, el elefante 56, la carpa 104, etc. El número de cromosomas de cada organismo, no refleja, sin embargo, la complejidad del mismo. También es importante señalar que cada cromosoma tiene un par homólogo, siendo uno de origen paterno y otro de origen materno.

Para que haya reproducción, se produce un proceso extraordinario, llamado meiosis, donde las células reproductoras de cada individuo se quedan con la mitad del número normal de cromosomas de la especie, para que cuando las células reproductoras masculinas y femeninas se unen, el total de cromosomas es entonces el número normal y el resultado es un nuevo ser de esa misma especie.

Los animales híbridos, lo que sucede con mayor frecuencia es el cruce entre animales con el número de cromosomas diferente. En el ejemplo anterior, los burros tienen 62 cromosomas, mientras que los caballos tienen 64; los animales resultantes de este cruce (las mulas y los bardotos) tienen 63 cromosomas – el cromosoma extra no va a tener un par homólogo, el proceso de la meiosis no se da y, sin células reproductoras, el animal es estéril.

sin embargo, Hay dos factores que hacen que un híbrido fértil, y con ello el nacimiento de una nueva especie: la homoploidia y la información generada.

La poliploidía puede ocurrir en dos situaciones: si las células reproductoras de los progenitores tienen, no la mitad, sino el número total de cromosomas de la especie (por errores de división), el nuevo híbrido va a tener la suma del número de cromosomas del padre y de la madre. Si es viable (en caso de que no sea, da un aborto espontáneo), va a dar origen a una especie nueva y fértil, porque cada cromosoma tiene su par homólogo, teniendo así viniendo de los padres.

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El mismo error puede ocurrir en el propio híbrido. Si hay errores en la división celular, una especie con, por ejemplo, 5 cromosomas aislados, va a quedarse con 5 pares de cromosomas homólogos, que entonces ya se pueden dividir para formar células reproductoras. Varias especies de animales son en realidad híbridos poliploides que sobrevivieron y se formaron nuevas cepas, como algunos de ranas, lagartos, peces y numerosos invertebrados.

a su vez, la hibridación de homoploide resulta en el cruce de especies distintas pero familiares, donde la nueva especie híbrida tiene el número normal de cromosomas, siendo así un híbrido totalmente fértil. Un ejemplo de estos animales híbridos es la mariposa Heliconius heurippa, resultante del cruce entre Heliconius cydno y Heliconius melpomene.

en General, los híbridos homoploides no originan nuevas cepas de especies, ya que se cruzan con las especies que les dieron origen, dando así un paso atrás en una posible evolución. Sin embargo, cuando las especies se enfrentan a nuevos hábitats y a veces inhóspitos, los animales híbridos pueden tener éxito si son capaces de habitar donde la especie padre y la especie de la madre no puedan sobrevivir, o en caso de que la combinación de genes que les confieran mayor defensa o camuflaje para protegerse de los depredadores.

Tal como algunas mariposas, ciertos pescados (ciclideos africanos, entre otros) y varias plantas son híbridos homoplóides que han sobrevivido y se han convertido en nuevas especies.

Wholphin, el cruce entre la falsa orca macho y delfín común hembra

La hibridación no es, sin embargo, ocurrida siempre de forma natural. La mayoría de los animales híbridos identificados fueron criados en cautividad, aunque muchas veces de forma accidental. La creación sabiendas de híbridos en cautiverio es muy discutida, ya que puede ser considerada anti-ética.

en General, nuevas especies de animales surgen cuando una especie se divide en dos. Esto puede suceder por varios motivos, como por ejemplo, un grupo dentro de una especie presentar un comportamiento diferente y aislar de los demás, o de la variabilidad genética dar origen a animales con una pequeña diferencia de modelos y colores en el cuerpo, que los haga más atractivos sexualmente, o más eficaces contra los depredadores.

Imaginando estos y otros factores en una larga escala de tiempo, en el orden de los miles de años, rápidamente nos damos cuenta de que la evolución ocurre.

Sin embargo, lo que vamos a tratar aquí es muy diferente.

El papel de los animales híbridos en la evolución de las especies

Los biólogos están ahora, en el siglo xvii. XXI, la encuentran más que nunca con procesos que pueden cambiar radicalmente varios conceptos, como el de la especie y el de evolución.

Aunque menos frecuente que los acontecimientos descritos anteriormente, la hibridación de producción ha tenido un papel muy activo en la evolución de los seres vivos, y en realidad muchos animales que hoy damos como especies pueden haber sido resultado de cruces y retro-cruces que tuvieron lugar en el pasado, entre los animales que pueden ya no existir.

En vez de ser una especie a desarrollar dos, son dos especies a provocar una.

La hibridación en la vida salvaje ha sido siempre extremadamente rara, y por eso nunca le ha dado la debida importancia. Eso es precisamente lo que está cambiando.

Después de los estudios realizados con la mosca de la madreselva japonesa o la Heliconius heurippa, utilizando la biotecnología y análisis de ADN, en el que se descubrió que en realidad son especies híbridas sin que nada anteriormente hiciera sospechar de ello, ahora vemos a los animales de modo diferente.

Tigger, el cruce de el tigre con leona (hembra del león)

Sabemos que los ligres son animales híbridos resultado del cruce de leones (machos) con tigres (hembras), y que el contrario (tigre macho y una leona hembra) da origen a tigrões, pero no habrá la posibilidad de que tanto los propios leones como los tigres son híbridos fértiles antepasados de los mamíferos, y que al sobrevivir formaron estos linajes de especies? Podemos saber esto?

Bueno, en realidad es muy complicado cuando las especies parentales ya no existen. Sólo podemos probar fehacientemente posibles híbridos con parentales sospechosos que aún existen. Y aún así, probar todas las especies conocidas es utópico (ya sin mencionar que gran parte de las especies existentes no las conocemos). Como es de esperar, toda esta confusión lleva a que la taxonomía se vuelva cada vez más en un laberinto.

nos damos cuenta entonces que el impacto de los procesos de hibridación a lo largo de la historia de la Tierra puede haber introducido varias nuevas especies en el reino animal.

Como un animal híbrido se puede formar una nueva especie

Para que un animal híbrido se pueda convertir en una nueva y completa especie, es necesario un cierto conjunto de factores naturales, y que por no sucedan simultáneamente de forma constante, es que los híbridos no son tan frecuentes como la evolución “natural” de las especies:

  1. Tiene que haber dos especies diferentes, pero preferentemente pertenecientes a la misma familia;
  2. las dos especies que serán las parentales no comparten hábitats, tienen que producirse cambios (como la temperatura, la precipitación, la abundancia de alimentos, etc) que las pongan en los mismos espacios, y estén activos, preferentemente, a las mismas horas del día;
  3. No puede haber agresividad o la competencia entre las especies, cuando en el mismo hábitat;
  4. Ambas especies tienen de ser sexualmente atractivas, una para la otra, y tener una constitución física propicia a la “guarnición”, de forma de aparearse;
  5. El híbrido resultante ha de ser viable (una estructura cromosómica que le permita vivir sin ningún tipo de deformación) y ser fértil (capaz de dividir sus cromosomas para originar células reproductoras);
  6. Deben nacer más animales híbridos y desplazarse a un nicho ecológico distinto de las especies progenitores, de forma a evitar retro-cruces, el que “diluiria” la generación híbrida, hasta hacerse imperceptible, de 5 a 7 generaciones después;
  7. En el nuevo nicho de mercado, deben establecerse y crucen entre sí, originando nuevos individuos con ambos progenitores de la misma especie híbrida, y por lo tanto genéticamente idénticos a estos. Varias generaciones después (de entre 50 y 60), está constituida como una nueva especie.

Todos los estudios apuntan a que, de hecho, la hibridación se producen a escala global y se haya producido en toda la evolución de los seres vivos, especialmente insectos y peces (que evolucionan mucho más rápidamente).

Por ejemplo, la mosca de la madreselva japonesa ha evolucionado de una nueva especie “sólo” en los últimos 250 años, lo que geológicamente es muy poco tiempo. La evolución de esta fue hecha posible con las plantaciones de Lonicera en América del Norte, que le han proporcionado un nicho ecológico distinto de las especies de mosca parentales.

Y este es un punto importante para ser abordado. Los seres humanos, aunque muchas veces sin la intención de, aceleran el proceso de hibridación, la destrucción de hábitats y la creación de otros; extinción de especies y por lo tanto las cadenas alimenticias. Dos especies amenazadas, pueden reproducirse y formar híbridos, que con suerte serán más capaces de sobrevivir en la actualidad.

También las consecuencias de nuestra contaminación, como el calentamiento global, se encuentra a hacer migración de especies hacia zonas que no forman parte de su ruta original, y de ese modo nacen los animales híbridos como el oso polar o pardo.

Sin embargo, y siendo un acto cada vez más frecuente, dueños y criadores de animales en casa están a cruzar especies para crear híbridos. Los peces son los más fáciles para hibridar, a pesar de que ahora se ver mucho la elección de serpientes, lagartos, aves y roedores para el efecto.

Lógicamente estos procesos son impugnados, siendo una interferencia directa con la naturaleza, ya que diferentes especies están juntas en el mismo espacio y se crean condiciones artificiales de una forma de acelerar el apareamiento entre ambas. Aunque por norma general estos animales híbridos sean mantenidos en cautividad, la introducción de los mismos en un entorno salvaje podría traer graves consecuencias, en caso de que se establecieran como nueva especie.

La selección artificial ya existe desde hace mucho para perfeccionar una especie (ya que solo las personas fuertes, productivos o con una característica que queremos es que son cruzados entre sí), pero en este caso involucra a dos especies distintas para formar una completamente nueva.

a su vez los creadores de los híbridos tienen cada vez más un argumento a su favor: si las evidencias de animales híbridos en la naturaleza aumenta de estudio para el estudio, no se puede considerar un proceso anti-natural, pero sí de la evolución. Queda a discreción del lector.

Este artículo fue publicado en la Revista n ° 2 del Mundo de los Animales, en Junio de 2007, con el título de “Hibridación”.