Megaesófago y la regurgitación en el perro: causas, síntomas y tratamiento

¿Qué es el megaesófago

Causas de megaesófago en el perro

El Megaesófago varía en términos de gravedad, y puede ser congénita, lo que significa presentes desde el nacimiento o adquirida.

El megaesófago en la naturaleza, congénita es más común que la forma adquirida, y ciertas razas de perros son más predispuestos incluyendo el Fox Terrier, Pastor alemán, gran Danés, Setter irlandés, el Labrador Retriever, Schnauzer Miniatura, Terranova, y el Shar-Pei.

El adquirido esta enfermedad por lo general se produce en los perros mayores y casi siempre secundaria a otras condiciones, incluyendo enfermedades autoinmunes, trastornos neuromusculares, enfermedad de Addison , y el hipotiroidismo. También puede ser causada por un problema en el esófago como un cuerpo extraño, inflamación o un tumor, comola exposición a las toxinas, incluyendo los organofosforados.

En megaesófago adquirido es esencial para identificar la causa y tratarla, si bien en algunos casos puede ser idiopática, lo que significa que usted no sabe la razón.

los Síntomas y el diagnóstico

Tratamiento

Si el megaesófago es adquirido y secundaria a una enfermedad subyacente, el problema debe ser identificado y resuelto tan pronto como sea posible.

En el caso de megaesófago congénito o idiopática adquirida, el tratamiento se centra en la gestión de los síntomas con la terapia de apoyo. Hay algunos medicamentos que se utilizan en los perros que sufren de megaesófago, pero no siempre son efectivos y tienen importantes efectos secundarios.

Los animales con megaesófago tienden a ser mejor con comidas pequeñas frecuentes, y de los cuencos (por ejemplo en la mano), con el hasta la cabeza.

Muchos propietarios de perros con megaesófago se anime a sus perros para mantener un la posición de sentado durante 10 minutos después de comer o beber, para permitir que el agua y los alimentos para alcanzar el estómago.

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Algunos utilizan un “Bailey Presidente“, que funciona como un silla alta para perros, manteniéndolo en posición vertical durante las comidas.

Muchos veterinarios recomiendan también la adición de espesantes en el agua para reducir los episodios de aspiración recurrente. Para encontrar la mejor solución de los alimentos-la ubicación es importante.

La gestión de un perro con megaesófago es, obviamente, costoso en términos de tiempo, pero con el cuidado adecuado, muchos animales pueden vivir una vida relativamente normal.