¿Qué es el temperamento de un perro

La definición de temperamento de un perro sería “la forma de este perro interactúa con y reacciona al mundo que lo rodea”.
 
El temperamento, grosso modo, es el 50% compuesto de características genéticas (la PERSONALIDAD del perro, tímida o audaz; curiosa o indiferente; valiente o prudente; agitada o tranquila; introvertida o extrovertida, etc) y 50% de comportamientos adquiridos en las experiencias de la vida de cada perro (el estado de espíritu que el perro presenta en cada momento de su vida, de miedo o confianza en sí mismo; el interés por las cosas que lo rodean o la apatía; la ansiedad o la pereza, etc.). Por eso es importante socializar al perro desde cachorro. Vea aquí cómo hacer que tu perro sea un perro más tranquilo.
 
Cuando se dice que es preciso elegir el perro adecuado para cada persona, se está hablando del temperamento como un todo: tanto la personalidad como el estado de ánimo del perro deben ser compatibles con los del aspirante a dueño…
 
La personalidad básica – genética – no cambia. El estado de ánimo del perro – consecuencia de sus experiencias de vida – puede ser trabajado.
 
Insisto en el tema de “temperamento” porque esa es, a mi modo de ver, la mayor error y al mismo tiempo la mejor calidad de la creación de las diferentes razas! Como cada raza fue desarrollada para determinado trabajo, tiene en su genética de las características específicas de temperamento para el ejercicio de cada función.
 
Cuando el hombre comenzó a seleccionar razas de perros, el hecho objetivo de determinadas cualidades, mucho más funcionales que los de plástico. Con el tiempo, se pasó a privilegiar la buena apariencia física y el temperamento estándar de cada raza fue dejado en el olvido, o casi, a la hora de la reproducción. Por eso nos encontramos hoy en día muchos de Pastores Alemanes cobardes, Labradores agresivos etc. – desviaciones del temperamento estándar, que se convierten en faltas de conducta. Nadie compra un Labrador espera de un perro feroz. Nadie compra un pastor para perro de madame. Pero los ejemplares estándar de cada raza nos dan buenas pistas en cuanto al temperamento deseado/pobre, cuando vamos a comprar o adoptar un perro.
 
Persiste una duda: ¿se puede cambiar el temperamento de un perro para reabilitá-lo, dependiendo de la manera en que lidiamos con él? Nosotros no Podemos cambiar, pero el control de características genéticas no deseadas para nosotros los humanos, por medio de adiestramiento combinado con la psicología canina. Por desgracia, lo contrario también es cierto: en vez de rehabilitar, nuestro comportamiento equivocado puede arruinar un perro equilibrado.
 
El que puede cambiar de acuerdo con nuestra actitud es el estado de ánimo del perro, no el temperamento genético. A veces, ni siquiera el 50% q componen el temperamento adquirido a través vivencias, que es el tipo de comportamiento del perro, son totalmente intercambiables, pero son estos el 50% adquiridos que pueden ser rehabilitados, y no el 50% genéticos.
 
La mitad de genética – personalidad – es como si fuera el hardware de su equipo, y la mitad adquirida – comportamiento – es como si fuera el software. La primera no cambia, sólo anima a los rasgos de temperamento deseables y controla los indeseables; el segundo va adaptando a las necesidades del momento. La rehabilitación de un perro es una adaptación o actualización de software (sus programaciones mentales). Hay casos en que esta actualización se da sin nuestra ayuda, de acuerdo con las vivencias del perro, pero es raro. Aún así, casi siempre se encuentra una “sombra” de la situación traumática que originó cualquier comportamiento susceptible de rehabilitación.
 
Y es porque no se cambia de un hardware que es tan importante que los creadores seleccionen sus reproductores también por el temperamento, y no solamente por la apariencia física.
 
Tal vez se entienda mejor continuando con la metáfora: no da para programar un alto rendimiento en un hardware con baja capacidad, así como a veces no da para adaptar cierto tipo de software en cierto tipo de hardware…por ejemplo, Si su perro ha mejorado su rendimiento en relación al modo de afrontar sus miedos después de que usted hizo con él un trabajo de desensibilización, es porque el hardware de él tenía capacidad para ello. En este caso, el cambio en la energía del dueño fue la actualización del software, el hardware del perro tenía capacidad de comportarse. No podía!
 
La genética es inmutable, así como ciertos traumas dejan cicatrices indelebles. De cualquier manera, si la personalidad básica no puede ser cambiada, trabajando bien con el software de acuerdo con el tipo de hardware que disponemos, podemos, sí, mejorar el temperamento de un perro, y el alcance de ese cambio va a depender de nuestra habilidad como programadores – planear y dirigir nuestro manejo y nuestro PROPIO estado de ánimo – ya q los perros son expertos en entender nuestro lenguaje corporal y por lo tanto la emoción que estamos sintiendo en el momento – hacemos “programas mentales” en los perros.
 
Y utilizando el ANTI-VIRUS de la nuestra propia manera correcta de lidiar con un perro, sin humaniza la bienvenida y proporcionando a él todas las necesidades instintivas: 1. ejercicio; 2. disciplina; 3. afecto, sólo después de los dos primeros elementos, cuando el perro está relajado, seremos programadores de éxito, y no “destructores de hardware caninos”.
 
Escrito por Teresa Halcón – Colaboradora TSC
 

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